sábado, 4 de julio de 2009

LAS VIÑAS DE LA IRA

Se ha afirmado que la inflación es la peor enfermedad de la economia capitalista, en el siglo XX, en la catedra de economia politica, ese tema es abordado profundamente, en sus diferentes aspectos, pero, una cosa es la academia y otra es la vida misma, es cierto que la literatura se nutre de la historia, y el analisis historiografico para fines literarios, conlleva riesgos de diverso orden, es relativamente facil, abandonar el camino concreto, material y dialectico y caer en el subjetivismo.
John Steimbeck, norteamericano de nacimiento, autor de la novela de marras, hace una vivida descripción, de lo que fue la crisis de 1929 en su pais y que terminó siendo una crisis mundial; él es un testigo de su tiempo, la novela narra la tragica experiencia de millones de familias emigrando por todo el territorio del gran pais, en busca de empleo, en busca de algun lugar que pudieran llamar su casa, en que pudieran criar a sus niños, que fuesen a la escuela, que tuviesen un destino cierto, en el camino se encuentran con todas las manifestaciones del alma humana: la codicia, la fe, el quemeimportismo, el racismo, la solidaridad, la incomprensión; como telón de fondo se aprecia al estado, sus politicas economicas, sus politicos, sus adminsitradores, sus efectos soportados por aquella inmensa masa humana empobresida, hambreada, sin perspectivas. los actuales ministros de economia y finanzas, tienen la obligación de leer esta novela, para aplicar creadoramente los conceptos economicos y politicos, con el fin de lograr el bienestar de las grandes mayorías. Con el instrumental teorico que entrega la economia politica, ningun pais debiera sufrir el azote del desempleo y la inflación, habría que estatuir en nuestras cosntituciones que el ministro de economia que permita una inflación de mas del 5% anual, se vaya preso de por vida y sus bienes requisados.
Esta novela es pertinente a la crisis mundial actual que vivimos, su lectura nos permite comparar y construir conclusiones y recomendaciones que sirvan para enfrentar a esta dura crisis, que claro, es distinta de la de 1929. Pero de la historia y de la literatura, debemos aprender todos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario